miércoles, 5 de noviembre de 2008

Culpa.

Si, debo admitir, no soy lo que aparento ser, como diría mi mamá: "ay nena, las apariencias engañan...”
Es cierto, muy cierto, pero eso no me sucedió cuando conocí a Ger, el en su miraba daba a pensar muchísimas cosas, algunas tal vez solo eran provenientes de mi imaginación, pero se que luego del tiempo que pudimos transcurrir juntos, al conocernos y saber todo... algo se podia saber mas alla de las apariencias…
Luego de ver, que detrás de esos ojos semi-oscuros y un tanto brilloso compartíamos sentimientos similares todo cambio mi forma de pensar.
Es que Ger, tal como yo tubo una de las perdidas mas importantes de su vida, el perdió a su padre, y yo a mi madre. Si, quien no diría, son cosas sumamente difíciles, pero uno al otro nos vamos ayudando, concurrimos al mismo liceo, y vivimos a menos de dos cuadras.
Recientemente perdí a mi mamá, ella era un tanto ajena a mí porque vivía en Maldonado, pero de todas formas la iba a ver dos por tres.
Aca, en Montevideo vivo en el Buceo, con papá.
Y como el hueco de cariño, el extrañar los abrazos, los mimos y los besos se me hace muy difícil, se que Ger me llevo muchísimo adelante...
Hoy lo voy a ir a visitar, exactamente en este momento tendría que estar corriendo hacia la puerta para irlo a buscar a la placita donde dos por tres jodemos...
- Papá, voy a salir vengo más tarde
- No te preocupes hija.
Al llegar a la plaza, lo vi, estaba como casi todos los días, sencillo, normal…
Pero esta vez no se que fue lo que paso, al mirarlo fijamente a los ojos hubo algo… algo que hace un tiempo no había sentido, algo que me formo un nudo en la garganta y me lleno los ojos de lágrimas, eso me hizo correr y abrazarlo, con todas mis fuerzas.. Nos mantuvimos unos largos pero satifactorios minutos asi.
- Es que Ger entendí, la extraño, siento que no tengo razones para seguir aquí, era mi madre, la persona que mas amaba…
- Te entiendo, y odio ver esos ojitos llenos de lagrimas, ¿queres venir a casa? Tengo algo que de seguro te va a ayudar…
- Bueno, vamos…
Al llegar Ger me hizo bruscamente sentarme en el sofá, despejo una mesita ratona que estaba en frente de mi y trajo cuatro pequeñas bolsitas en sus manos… en ese momento dude muchísimo de si el hombre que tenia en frente de mi era ese que me decía “te amo”, ese que me reconfortaba con abrazos y que me daba el titulo formal de “mejor amiga”. En ese momento me dolió saber que mi amigo vendía cocaína, la inhalaba… ahí empecé a entender, porque el tenia tantos amigos, tantos conocidos, porque siempre lo saludaban mas de dos o tres por la calle…

- Bueno... vos mira bien atenta y hace lo mismo que yo, ¿ok? - dijo con dos tarjetas de crédito en sus manos haciendo cuatro líneas sobre la mesa.
Sin culpa inhalo dos líneas, una con diferente narina ayudando el proceso con un tubito de lapicera.
- Viste, es simple, te prometo que no te va a pasar nada, no vas a estar mal…
Bajando la mirada con un poco de culpa inhale la primera línea con la narina derecha, sentí ardor, y mis ojos automáticamente se pusieron llorosos, y a la segunda, con la narina izquierda ya no me sentía débil, ya no sentía que tenia barreras, ya no me sentía triste, era raro… pero yo… solo sentía…
Fernanda Louis
(por si acaso, NO me drogo, NO vivo en el buceo, y mi mamá esta viva)

1 comentario:

tfa dijo...

Asi que son esas las cosas que escribis ? bueno tengo que decirte que casi me hace llorar jajaja tenes alma de escritora fernandita. en serio esta muy bueno lo que escribiste, es triste pero en fin, me re llego :)