miércoles, 23 de septiembre de 2009

Frustración

La gente se esmera, pone de todo su esfuerzo para dar todo de sí o hasta donde cree que puede, en lo que se considere su función, trabajo, etc. Pero.. la gente a la vez espera que la coloquemos en un trono cuando es nuestro lugar servir. Es decir, vivimos para llenar de espectativas a los demás, cuando la vida es un abrir y cerrar de ojos. Nacemos y desde ese momento que todo es nuevo, experimentamos, aprendemos. Nuestros padres nos colocan en una escuela, donde según su criterio va a ser lo mejor para nuestro futuro, si somos un ser que aspira a mas, seguimos el liceo, también a voluntad y parecer de nuestras familias. Ya perdimos 15 años de nuestras vidas satisfaciendo a los demás con notas, promedios... si, es cierto también que lo deberíamos hacer primordialmente por nosotros mismos, pero a esta altura del partido, no lo hacemos porque queremos.
Supongamos que... llegamos a sexto año, con ciclo básico y bachillerato aprobado, y nos lanzamos a la pileta, vamos a la universidad, facultad o lo que fuese. En mi caso, perdería 11 años más estudiando, 11 años que se le suman a los 15 anteriores, que dan una suma de 26 años de vida sirviendo a los demás.
Y luego, señorita perfecta, te has recibido!, pero a utilizar lo que sabes... comienzas a cumplir con tu labor.. trabajas como un burro de carga día a día, sirviendo a los demás y si Dios quiere, formas una familia para la cual te desalmas, das tu amor, cuerpo y alma. Seguís sirviendo a los demás.
¿Porqué? Maldición!, no aprovechamos nuestros momentos de respiro y nos atamos a la misma vida con esperanza de todo el planeta tierra. Las personas estamos con "estres" palabra que hace 15 años atras en este país ni siquiera se sabia que era. Pues hoy, año 2009, hasta un niño de 7 años, esta estresado, no consta de un poco de paciencia, es un esclavo de la tecnología y el consumismo, junto a sus padres los pobres diablos que alimentan el vacio con objetos.
Estoy cansada, cansada de tener que adaptarme a un itinerario y una rutina aburrida. De no poder dedicar dos horas diarias a mi vida y sentirme plena, feliz.
Hoy, juro, que me molesta el planeta.